SAN JUAN, República Dominicana. – Una intensa jornada de protesta que se extendió por más de tres horas culminó en momentos de alta tensión en las inmediaciones de la Presa de Sabaneta, donde manifestantes que rechazan el proyecto minero Romero se enfrentaron a las fuerzas del orden.
La manifestación, protagonizada por comunitarios y organizaciones sociales de la provincia San Juan, fue dispersada por agentes policiales y militares mediante el uso de bombas lacrimógenas y chorros de agua a presión. De acuerdo con reportes de medios locales, también se habrían escuchado disparos durante el operativo, lo que incrementó el clima de incertidumbre y temor en la zona.
El área permaneció fuertemente custodiada por un amplio dispositivo de seguridad, mientras los manifestantes reiteraban su rechazo a la posible explotación minera impulsada por la empresa GoldQuest.
Durante la protesta, el dirigente de la organización Antigua Orden Dominicana, Ángelo Vásquez, lanzó contundentes declaraciones advirtiendo que los opositores están dispuestos a radicalizar su lucha.
“Si abren la mina, estamos dispuestos a atrincherarnos, porque no lo vamos a permitir. Aquí habrá candela, porque esto es del pueblo dominicano”, expresó.
La empresa GoldQuest ha planteado desarrollar el proyecto mediante minería subterránea, alegando que esta modalidad tendría un menor impacto ambiental en comparación con la minería a cielo abierto. Sin embargo, diversos sectores sociales y comunitarios han manifestado su preocupación por los posibles daños ecológicos, especialmente en una zona considerada vital para los recursos hídricos del sur del país.
Hasta el momento, el proyecto no cuenta con aprobación estatal para su explotación. La decisión final dependerá de los resultados del Estudio de Impacto Ambiental (EIA), actualmente en proceso de elaboración. Ejecutivos de la empresa han indicado que dicho informe podría ser presentado en agosto.
De ser aprobado, el proyecto requeriría una inversión adicional de aproximadamente 300 millones de dólares y tendría una vida útil estimada de ocho años.
Por su parte, el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, enfatizó que cualquier decisión debe fundamentarse en criterios científicos.
“En minería no se pueden tomar decisiones más allá de la ciencia. Es el estudio medioambiental el que debe determinar la viabilidad del proyecto”, afirmó el funcionario.
Santos también reconoció que, aunque la minería puede generar beneficios económicos, es necesario garantizar que las comunidades involucradas reciban mayores ventajas y protección.
La situación mantiene en vilo a la provincia San Juan, mientras crece la expectativa por los resultados del estudio ambiental que definirá el futuro del controversial proyecto Romero.
