VICENTE NOBLE, Barahona.– Con un municipio prácticamente paralizado y bajo una fuerte presencia de militares y agentes policiales, Vicente Noble amaneció este martes 15 de septiembre expresando su descontento por lo que sectores comunitarios califican como años de promesas incumplidas, abandono y falta de respuestas de las autoridades.

El paro general, convocado por el Comité de Lucha de Vicente Noble, comenzó a las 6:00 de la mañana y está previsto concluir a las 6:00 de la tarde. La jornada busca presionar a las autoridades para que atiendan una serie de reclamos que, según los organizadores, han sido planteados en reiteradas ocasiones sin que hasta el momento se produzcan soluciones definitivas.


La protesta coloca nuevamente en el centro del debate la situación del Hospital Municipal de Vicente Noble, cuya reconstrucción continúa pendiente de conclusión, pese a la importancia que tiene esta instalación para miles de habitantes de la zona.


UN PUEBLO RECLAMA Y LA RESPUESTA ES UN DESPLIEGUE DE SEGURIDAD


Uno de los elementos que más ha llamado la atención durante la jornada es el amplio despliegue de efectivos militares y policiales en distintos puntos del municipio.


Para sectores de la comunidad, resulta cuestionable que ante reclamos relacionados con salud, agua, electricidad, caminos y obras públicas, la respuesta visible sea un fuerte dispositivo de seguridad en lugar de soluciones concretas.


Los organizadores han insistido en que la protesta tiene un carácter reivindicativo y han llamado a mantener el orden y la tranquilidad durante toda la jornada.


 

Entre las principales exigencias se encuentra la terminación del Hospital Municipal, pero la lista de reclamos va mucho más allá.


La comunidad también reclama la conclusión del edificio del Cuerpo de Bomberos, la puesta en funcionamiento del Juzgado de Paz, la terminación de los trabajos de la doble vía y una solución definitiva al deteriorado camino hacia La Zurza.


Se trata de obras y servicios que los comunitarios consideran fundamentales para el desarrollo y la seguridad de Vicente Noble.


El cuestionamiento que queda sobre la mesa es directo: ¿cuánto tiempo más tendrá que esperar Vicente Noble para recibir respuestas?


AGUA Y ELECTRICIDAD, OTRAS HERIDAS ABIERTAS


A las obras inconclusas se agregan las dificultades con el suministro de agua potable y los constantes apagones que afectan a diferentes sectores.


Los residentes sostienen que no están reclamando privilegios, sino servicios básicos y obras necesarias para vivir con dignidad.


El malestar acumulado ha llevado a sectores comunitarios a considerar que ya no bastan anuncios, reuniones ni promesas, sino que se requieren fechas, presupuestos, responsables y obras terminadas.


EL CAMPO NO SE DETIENE


Mientras el comercio y otras actividades del municipio han reducido su ritmo por la jornada de protesta, el sector agrícola continuó trabajando.


Productores y trabajadores del campo se trasladaron a sus parcelas, demostrando una vez más la importancia de la agricultura para la economía de Vicente Noble y para el sustento de numerosas familias.


EL MENSAJE DEL PUEBLO ES CLARO


El Comité de Lucha sostiene que el paro constituye un llamado de atención a las autoridades nacionales y provinciales para que miren hacia Vicente Noble y atiendan problemas que, según denuncian, llevan demasiado tiempo esperando solución.


La protesta también representa una expresión del cansancio de sectores comunitarios que consideran que Vicente Noble ha recibido demasiadas promesas y muy pocas respuestas concretas.


Ahora la mirada está puesta sobre las autoridades. La población espera que, después de esta jornada de movilización, no llegue otra ronda de promesas, sino acciones concretas para concluir las obras reclamadas y resolver los problemas de agua, electricidad, salud, caminos y servicios públicos.


Porque el reclamo de los comunitarios, según expresan durante esta jornada, es sencillo: menos militarización y más soluciones para Vicente Noble.